¿ES LA ESCRITURA LO ÚNICO QUÉ NECESITAMOS?
Para empezar con este tópico, abordaremos cinco perspectivas principales.
1. Sola Ecclesia
2. Prima Scriptura
3. Regula Fidei
4. Sola Scriptura
5. Solo Scriptura
Desglosaremos cada perspectivas para llegar a una sola verdad.
Sola Ecclesia ¿Qué es?
La tradición, representada por la autoridad magisterial de la Iglesia Católica Romana, es infalible e igual a la Escritura como base de doctrina; es la autoridad final en todo asunto de fe y práctica, ya que debe definir e interpretar a la Escritura.
¿Tiene buena base?
Claro que si, basta con mencionar 5:
1. Las Escrituras claramente dicen que Cristo hizo muchas otras cosas que no fueron registradas por escrito.
Juan 21:25
“Jesús hizo también muchas otras cosas, tantas que, si se escribiera cada una de ellas, pienso que ni en el mundo entero cabrían los libros que se escribieran.”
2. Los escritores del Nuevo Testamento hablan claramente acerca de la importancia de la Tradición.
2 Tesalonicenses 2:15
“Así que, hermanos, sigan firmes y manténganse fieles a las enseñanzas que, oralmente o por carta, les hemos transmitido.”
1 Corintios 11:2
“Los elogio porque se acuerdan de mí en todo y retienen las enseñanzas, tal como se las transmití.”
Judas 1:3
“Queridos hermanos, he deseado intensamente escribirles acerca de la salvación que tenemos en común, y ahora siento la necesidad de hacerlo para rogarles que sigan luchando vigorosamente por la fe encomendada una vez por todas a los santos.”
3. Cristo otorgó autoridad infalible sobre la Iglesia a los apóstoles y a sus sucesores (sucesión apostólica), siendo otorgada la máxima autoridad en la Iglesia a Pedro y sus sucesores (el papado o el trono de Roma).
Juan 20:23 [Cristo hablando a los apóstoles]
“A quienes les perdonen sus pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonen, no les serán perdonados.”
Mateo 18:18
“Les aseguro que todo lo que ustedes aten en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desaten en la tierra quedará desatado en el cielo.”
Mateo 16:17–19
“Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás --le dijo Jesús--, porque eso no te lo reveló ningún mortal, sino mi Padre que está en el cielo. Yo te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi iglesia, y las puertas del reino de la muerte no prevalecerán contra ella. Te daré las llaves del reino de los cielos; todo lo que ates en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra quedará desatado en el cielo.”
4. Sin la declaración infalible del Iglesia, no habría forma de saber qué libros pertenecen al canon de la Escritura.
5. Sin la autoridad infalible del Iglesia, la Iglesia se dividiría irremediablemente en asuntos de fe y moral. Esta no sería la Iglesia que Cristo comenzó.
Juan 17:22–23
“Yo les he dado la gloria que me diste, para que sean uno, así como nosotros somos uno: yo en ellos y tú en mí. Permite que alcancen la perfección en la unidad, y así el mundo reconozca que tú me enviaste y que los has amado a ellos tal como me has amado a mí.”
Ahora, después de leer la lista de 5 argumentos a favor de tal postura, que al parecer es muy favorable, debemos, por nuestra parte; volver a leerlo, pero esta vez detenidamente y reflexionar de manera filosófica, coherente y bíblicamente en cuanto a estas afirmaciones, ¿cada afirmación es razonable? ¿tiene buen fundamento? ¿tiene errores? ¿es lógico?
Pues analicemos.
En respuesta a Sola Ecclesia
1. Es claramente evidente que la Biblia no registra todo lo que Jesús dijo e hizo, la Biblia fue escrita por diversos autores, quienes vivieron en diferentes épocas y lugares.
Estos escritores documentaron los eventos y enseñanzas más significativas y relevantes, pero no registraron todos los detalles de la vida de Jesús debido a las limitaciones en su capacidad para documentar todo lo que sucedió, recordemos que los materiales que se usaban para ese entonces era muy escaso y algunos muy costosos.
Cada uno de los evangelios tiene un propósito específico, que va más allá de proporcionar un registro histórico detallado de la vida de Jesús.La intención de Juan al mencionar a sus lectores esto no es motivarles a que ellos descubran la "Tradición no escrita" para aprender de ella otras cosas, de hecho, presuponer esto es desvíar a conveniencia el texto dado, para concluir una idea a mi parecer.
Lo que él desea es que ellos sepan que aquello que ha sido registrado contiene suficiente información para llevar a una persona a la salvación.
No hay razón para pensar de manera equívoca que la gente necesita conocimiento exhaustivo de todo lo que Cristo dijo o hizo. La Biblia no es historia exhaustiva, en el sentido rígido del término, es historia teológica.
Juan 20:30–31
“Jesús hizo muchas otras señales milagrosas en presencia de sus discípulos, las cuales no están registradas en este libro. Pero éstas se han escrito para que ustedes crean que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que al creer en su nombre tengan vida.”
Recordemos y tengamos en claro que:
"La Sola Scriptura [no] afirma que todo lo qué Jesús y los apóstoles hicieron y enseñaron ha sido preservado en la Escritura. Sólo significa que todo lo necesario, todo aquello que gobierna nuestras conciencias, y todo aquello que Dios demanda de nosotros nos ha sido dado en la Escritura."
-J. Mtr. (Morgan PA: Soli Deo Gloria, 1995).
2. El Nuevo Testamento verdaderamente habla respecto a la importancia de la Tradición.
Pero la "Tradición" a la que se refiere en estos pasajes es el mensaje del Evangelio que fue eventualmente registrado en el Nuevo Testamento (regula fidei).
No hay razón para creer que los escritores del Nuevo Testamento estaban hablando de alguna "Tradición no escrita" infalible separada del mensaje del Nuevo Testamento y que dicha Tradición debía ser transmitida por medio de una sucesión ininterrumpida de obispos a través de las edades.
3. La creencia de que existe un "linaje de sucesión apostólica" que incluye "autoridad absoluta e infalible" no es sostenible por muchas razones
• Todos reconocen que Pedro y los apóstoles recibieron la autoridad y dirección para enseñar la verdad. Pero su autoridad y enseñanza no continúan hoy en día a través de un linaje ininterrumpido de sucesión, sino a través de sus enseñanzas contenidas en la Escritura.
• Las Escrituras presentadas concernientes a la autoridad de los apóstoles son aplicables sólo a ellos mismos. No se dice nada, ya sea explícita o implícitamente, respecto a la "transmisión" de dicha autoridad por medio de la sucesión apostólica.
• La teoría de la infalibilidad del Papa no puede ser encontrada en la Iglesia sino hasta el final de la Edad Media. No fue declarada dogma por la Iglesia Católica sino hasta el concilio Vaticano I (1870).
Concilio Vaticano I 1870
“La Sede Apostólica y el Pontífice Romano [el Papa] tienen primacía sobre todo el mundo, ya que el mismo Pontífice de Roma es el sucesor del bendito Pedro, el jefe de los apóstoles, y es el verdadero Vicario de Cristo y la cabeza de toda la Iglesia y de la fe, y el maestro de todos los cristianos; y que a él se transmitió en el bendito Pedro, por nuestro Señor Jesucristo, todo poder para alimentar, gobernar, y guiar a la Iglesia universal, tal y como es contenido en los registros de los Concilios ecuménicos y de los cánones sagrados.”
“Cuando él habla ex cátedra, esto es, cuando esta cumpliendo el deber del pastor y maestro de todos los cristianos de acuerdo con su autoridad apostólica suprema está explicando una doctrina de fe o moral que debe de ser afirmada por la Iglesia universal, por medio de la asistencia divina prometida para el en el bendito Pedro, opera con aquella infalibilidad con la cual el divino redentor deseó que su Iglesia fuera instruida al definir doctrina respecto a fe y moral; y por tanto dichas definiciones del pontífice romano provenientes de el mismo, pero no del consenso de la Iglesia, son inalterables."
• Si Dios hubiera querido que los creyentes vieran a la Iglesia como una autoridad institucional que alberga infalibilidad, ya sea por medio de la unidad de los obispos o de las afirmaciones ex cátedra del Papa, entonces no cabe duda que esta sería una doctrina primaria que la Biblia debiera explícitamente mencionar. Pero aún y cuando las Escrituras contienen muchas oportunidades para enseñar esto, ya sea por medio del ejemplo del libro de los Hechos o a través de la instrucción explícita de las epístolas pastorales, tal enseñanza es inexistente. El depender exclusivamente en la Tradición no escrita forzosamente nos hace preguntarnos por qué es que una doctrina tan importante no es mencionada en la Escritura.
Todos los intentos de encontrar en la Escritura la doctrina de la infalible sucesión apostólica deben ser descritos como teología eisegética, la cual es leer en el texto nuestra teología personal, en vez de derivar del texto nuestra teología.
4. Es cierto que no existe una tabla de contenido inspirada de la Escritura. Pero también es cierto que ninguna Escritura enseña la infalibilidad del Papa o la infalibilidad de la tradición.
En lo que respecta al canon, no debemos buscar una declaración que produzca una certeza "absoluta" (certeza infalible), sino un reconocimiento que produzca una certeza moral (una obligación impuesta por el peso de la evidencia).
Esta evidencia es substancial y obliga moralmente al pensador informado y responsable a someterse a la evidencia.
La solución Católica Romana de la tradición infalible no resuelve nada, ya que de acuerdo a los Católicos Romanos, la Escritura no fue reconocida infaliblemente sino hasta el Concilio de Trento (1545–1563).
5. La cuestión de la unidad debe responderse de muchas maneras distintas:
• La unidad por la cual Cristo oró no fue una unidad absoluta en cuanto a un credo, sino una unidad ontológica funcional.
Esta fue lograda en Pentecostés cuando el Espíritu Santo bautizó a todos los creyentes, lo que permitió que un solo Cuerpo íntegro.
• Existe sin embargo, un credo básico de verdades esenciales que ha evidenciado esta unidad ontológica y la habitación mutua del Espíritu Santo desde el comienzo de la Iglesia, (como más adelante se verá en una imagen, mencionando a tales doctrinas fundamentales que nos unifican como un solo Cuerpo en Cristo, identificándonos como Cristianos, y haciendo diferencia de los sectarios) pero tal credo es funcional, no exhaustivo/absoluto.
Aunque esto suene contradictorio o confuso con lo que mencioné anteriormente, sobre un "credo" de forma abosluta, no lo es, ya que esto surge, más bien; porque algunas personas asumen que la unidad cristiana debe estar basada en una confesión de fe común o credo, es decir, una serie de creencias fundamentales que definen lo que se considera esencial para la fe cristiana.
Sin embargo, la afirmación de que la unidad de Cristo no se basaba en un credo en sí mismo no significa que no haya un conjunto básico de verdades esenciales que han demostrado ser esenciales para la unidad ontológica y la habitación mutua del Espíritu Santo en la Iglesia desde el comienzo de la misma.• También debe enfatizare que desde la perspectiva de una persona externa, el Catolicismo es simplemente una denominación entre muchas miles. El Papa puede fácilmente ser visto como un agente divisor, más que como un símbolo de unidad, ya que el Papado fue la causa primaria del Gran Sisma en 1054, y una razón muy importante para la Reforma del siglo dieciséis.
• No obstante, esto no es una excusa para la falta de unidad práctica en las iglesias protestantes, ya que no tenemos división radical como denominación distintiva.
Todos debemos buscar ser ejemplos de lo que verdaderamente somos (el cuerpo unificado de Cristo).
En el siguiente ilustrado demostraré algunas creencias en las cuáles siempre ha habido unidad entre los Cristianos, sea cual sea su denominación doctrinal.
Aquella persona o grupo de personas que no se adhieran o acepten estas verdades vertebrales del cristianismo confirmadas a lo largo de la historia eclesiástica, no es perteneciente a la hermandad cristiana, automáticamente pasa a ser un sectario/hereje. Así que no es válida la afirmación de "no todas las denominaciones aceptan lo mismo", ya que la diferencia denominacional recae en doctrinas secundarias y terciarias, no en verdades primarias fundamentales.
Ahora ahondaremos en:
Bases sólidas a favor de la Sola Scriptura
1. La Escritura habla de su propia suficiencia tanto implícita como explícitamente.
2 Timoteo 3:14–17
“Pero tú, permanece firme en lo que has aprendido y de lo cual estás convencido, pues sabes de quiénes lo aprendiste. Desde tu niñez conoces las Sagradas Escrituras, que pueden darte la sabiduría necesaria para la salvación mediante la fe en Cristo Jesús. Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir y para instruir en la justicia, a fin de que el siervo de Dios esté enteramente capacitado para toda buena obra.”
Tres cosas que nos enseña este pasaje:
1. Las Escritura es suficiente para la salvación.
2. La Escritura es suficiente para la santificación.
3. Únicamente las Escrituras proceden del aliento de Dios (theopnoustos). La Tradición nunca recibe una designación similar.
Salmo 119
Este Salmo es una aclamación de las Escrituras compuesto de 176 versículos (el capítulo más largo de la Biblia) haciendo referencia a la Palabra de Dios 178 veces, haciendo uso de 10 sinónimos distintos.
Las Escrituras se presentan como absolutamente suficientes para el seguidor de Dios en todos los aspectos relacionados a la instrucción, el entrenamiento y la corrección. Es significativo que aún y cuando la Escritura es mencionada 178 veces, el concepto de la Tradición no escrita no recibe tal aclamación o meditación en ningún lugar de la Escritura.
Esto resulta problemático si alguien desea creer que el concepto de la Tradición no escrita es de igual valor a la Escritura, cuando no obstante, la Biblia nunca lo menciona. Sería el caso más grande de negligencia que se pudiera encontrar.
Hechos 17:10-11
“Tan pronto como se hizo de noche, los hermanos enviaron a Pablo y a Silas a Berea, quienes al llegar se dirigieron a la sinagoga de los judíos. Éstos eran de sentimientos más nobles que los de Tesalónica, de modo que recibieron el mensaje con toda avidez y todos los días examinaban las Escrituras para ver si era verdad lo que se les anunciaba.”
2. La Escritura explícitamente afirma que nadie debe añadir o quitar algo a la Palabra de Dios.
Esta advertencia sería inútil si no existiera alguna forma objetiva de juzgar si alguien estuviera añadiendo o quitando algo a la Palabra de Dios, ya que la tradición no escrita por naturaleza va más allá de esta forma de evaluación.
Estos mandamientos son advertencias en contra de las tradiciones que añaden algo a la Palabra de Dios que es completa y suficiente. Solamente tienen sentido si las Escrituras son suficientes y completas.
Deuteronomio 4:2, 12:32
“No añadan ni quiten palabra alguna a esto que yo les ordeno. Más bien, cumplan los mandamientos del Señor su Dios.”
"Cuidarás de hacer todo lo que te mando, sin añadir ni quitar nada."
El contexto de estos pasajes es La Palabra que Dios había dado a Israel a través de Moisés estaba completa y era suficiente para dirigir al pueblo. De esta manera, esta ley, el regalo de Dios en Horeb, no podía ser suplementada o reducida. Cualquier cosa que adulterara o contradijera la ley de Dios no sería tolerado. A buen entendedor, pocas palabras.
Proverbios 30:6
"No añadas a sus Palabras, para que no te reprenda, y seas hallado mentiroso."
Esto es una enérgica declaración de la naturaleza inspirada de la Palabra canónica de Dios a Israel. Añadir a la Palabra de Dios es negar a Dios como la norma de la verdad.
Jeremías 26:2
"Así dice el Eterno: Ponte en el atrio de la casa del Señor, y habla a todas las ciudades de Judá, que vienen a adorar en la casa del Eterno, todas las palabras que te mandé que hablases. No retengas ninguna."
Notese que siempre, en cada uno de estos versículos, se hace referencia a "La palabra Del Eterno, Palabras de..., Mandato de... haciendo referencia a las declaraciones del Padre para con su pueblo, y por ende estas eran intachables, infalibles, inalterables y que se debían obedecer, enseñar y llevar cautiva para un bien absoluto. Sin necesidad que se le compare algo al mismo nivel o sirva de complemento a una inspiración divina inerrante y plena en si misma, más que su misma palabra transmitida de forma oral y puesta en los pergaminos de manera colecta que hoy tenemos todos a disposición.
Apocalipsis 22:18-19
“A todo el que escuche las palabras del mensaje profético de este libro le advierto esto: Si alguno le añade algo, Dios le añadirá a él las plagas descritas en este libro. Y si alguno quita palabras de este libro de profecía, Dios le quitará su parte del árbol de la vida y de la ciudad santa, descritos en este libro.”
Sin duda, una de las muchas declaraciones que se pueden encontrar acerca de esto es lo que señala Juan aqui.
Jesús ofrece testimonio amplio sobre la autoridad y finalidad de la profecía. Él comisionó a Juan para que la escribiera, pero Él fue su Autor.
Las advertencias en contra de alterar el texto bíblico constituyen la clausura del canon del NT. Cualquier persona que se atreva a manipular la verdad con su falsificación, mitigación, edición o interpretación equivocada, acarreará en su vida los juicios descritos en estos versículos.
En relación a la suficiencia de la Escritura, el catecismo de Westminster dice:
“Todo el consejo de Dios tocante a lo neceario para su propia gloria y para la salvación, la fe y la vida del ser humano, consta expresamente en la Escritura, o de ella puede deducirse por buena y necesaria consecuencia. Jamás deberán añadírsele ni nuevas revelaciones del Espíritu ni tradiciones humanas.” (1:6).
3. Si el Pontífice Romano, el “Vicario de Cristo,” o el Magisterio van a hablar en nombre de Cristo, debido a que pertenecen a los sucesores del puesto de los apóstoles, su autoridad, e infalibilidad, pues seamos rígidos con lo que esta estipulado; ambos deben mostrar las señales que identifican a aquellos que hablan en nombre de Dios, tal y como lo prescriben las Escrituras.
Deuteronomio 18:20-22
“Pero el profeta que se atreva a hablar en mi nombre y diga algo que yo no le haya mandado decir, morirá. La misma suerte correrá el profeta que hable en nombre de otros dioses. Tal vez te preguntes: ¿Cómo podré reconocer un mensaje que no provenga del Señor? Si lo que el profeta proclame en nombre del Señor no se cumple ni se realiza, será señal de que su mensaje no proviene del Señor. Ese profeta habrá hablado con presunción. No le temas.”
2 Corintios 12:12
“Las marcas distintivas de un apóstol, tales como señales, prodigios y milagros, se dieron constantemente entre ustedes.”
4. Las Escrituras hablan explícitamente en contra de las “tradiciones de hombres” describiéndolas como engañosas y frecuentemente en oposición a la Palabra escrita de Dios. Por lo tanto las tradiciones deben someterse a la Escritura.
Mateo 15:2-6
“¿Por qué quebrantan tus discípulos la tradición de los ancianos? ¡Comen sin cumplir primero el rito de lavarse las manos! Jesús les contestó: --¿Y por qué ustedes quebrantan el mandamiento de Dios a causa de la tradición? Dios dijo: ‘Honra a tu padre y a tu madre.’ Ustedes, en cambio, enseñan que un hijo puede decir a su padre o a su madre: ‘Cualquier ayuda que pudiera darte ya la he dedicado como ofrenda a Dios.’ En ese caso, el tal hijo no tiene que honrar a su padre. Así por causa de la tradición anulan ustedes la palabra de Dios.”
5. Tanto la iglesia antigua como la iglesia en los comienzos de edad media aceptaba una doctrina no articulada y no desarrollada de la Sola Scriptura.
Ireneo (ca. 150)
Contra las Herejías 3.1.1
“No hemos aprendido el plan de nuestra salvación sino directamente de aquellos quienes nos lo entregaron, el cual en un tiempo ellos proclamaron públicamente, y, más tarde, por la voluntad de Dios, nos lo entregaron contenido en las Escrituras, de forma que estas sean el fundamento y pilar de nuestra fe.”
Clemente de Alejandría (d. 215)
La Stromata, 7:16
“Pero aquellos que están listos a combatir en las búsquedas más excelentes, no desistirán en su búsqueda de la verdad, hasta que obtengan la prueba de las Escrituras mismas.”
Gregorio de Nisa (d. ca. 395)
“Sobre la Santa Trinidad,” NPNF, p. 327
“Que las Escrituras inspiradas sean nuestro árbitro, y que el voto de la verdad sea dado a aquellos cuyos dogmas se encuentren en acuerdo con las palabras Divinas.”
Atanasio (ca. 296–373)
Contra los Impíos, 1:3
“Las santas e inspiradas Escrituras son totalmente suficientes para la proclamación de la verdad.”
Basil el Grande (ca. 329–379)
Sobre el Espíritu Santo, 7.16
“No nos sentimos a gusto simplemente por ser ésta la tradición de los Padres. Lo que es importante es que los Padres siguieron el significado de la Escritura.”
Ambrosio (340–397 AD)
Sobre los Deberes del Clero, 1:23:102
“¿Cómo podemos adoptar aquellas cosas que no encontramos en las santas Escrituras?”
San Agustín (354–430)
De unitate ecclesiae, 10
“No se atreva alguno a estar de acuerdo con obispos católicos si por mala fortuna ellos erran en cualquier cosa, ya que el resultado de su opinión esta en contra de las Escrituras canónicas de Dios.”
Tomás de Aquino (1225–1274)
Summa Theologiae, Pregunta 1, Art. 8
“Porque nuestra fe descansa en la revelación hecha a los Apóstoles y Profetas que escribieron los libros canónicos.”
6. Por proceso de eliminación, se debe llegar a la conclusión que la Escritura es la única autoridad infalible y final que tenemos disponible.
Entendamos y aprendamos, para no cometer alguna falacia que:
Lo que no significa la Sola Scriptura
• Que no existen otras fuentes de autoridad en la vida del cristiano.
• Que cada cristiano es un intérprete autónomo de las Escrituras, siendo independiente de la comunidad hermenéutica del cuerpo de Cristo.
• Que la tradición no tiene valor para comprender asuntos de fe y práctica.
• Que no existe ninguna autoridad institucional en lo absoluto a la cual los creyentes deban someterse.
“Podemos decir que nuestra autoridad final es solo la Escritura, pero no la Escritura en aislamiento.”
K. Mathison
- Dichosos más bien —contestó Jesús— los que oyen la palabra de Dios y la obedecen.



