CRECER EN LA GRACIA ¿PRIORIDAD O NO?




Bienvenidos al nuevo año mis queridos lectores, este escritor los ama en el Señor, y les desea un recorrido fructífero en todo lo que se propongan a realizar.

Y junto con esto, el primer artículo del año, que tiene mucho que ver con el crecimiento en la vida espiritual, así qué...

Empezamos


Creyentes, en su mayoría, tienen lastimosamente conceptos peligrosos y no bíblicos sobre esto; es claro que no menciono que lo hagan a propósito, pero de hecho, los tienen.

Muchos parecen pensar que, una vez convertidos, no se tienen que ocupar de otra cosa y que el estado de salvación es una especie de cómodo sillón donde simplemente se tienen que sentar, descansar y ser felices.

Parecen creer que la gracia es algo que les ha sido dada para que la disfruten y olvidan que es proporcionada como un "talento", para ser usado, aprovechado y mejorado.
Estas personas olvidan las muchas exhortaciones a "aumentar, crecer, abundar más y más y agregar a su fe" y cosas parecidas; y por el otro lado en su estado pasivo, sentados tranquilamente.

No me extraña que se pierdan la seguridad.

Considero yo, que debe ser nuestra meta continua y nuestro anhelo constante marchar hacia adelante, y nuestro lema en este comienzo de año ser: "Más y más";
1 Tesalonicenses 4:1.

Más conocimiento, más fe, más obediencia y más amor. Si hemos cosechado a treinta por uno, tenemos que procurar cosechar al sesenta, y si hemos cosechado sesenta, debemos esforzarnos por cosechar a cien por uno.

La voluntad del Señor es nuestra santificación, y debe ser nuestra voluntad también:

Mateo 13:23

"Mas el que fue sembrado en buena tierra, este es el que oye y entiende la palabra, y da fruto; y produce a ciento, a sesenta, y a treinta por uno".

1 Tesalonicenses 4:3

"pues la voluntad de Dios es vuestra santificación..."


Una cosa de la cual siempre podemos depender es que hay una conexión inseparable entre la diligencia y la seguridad.

Dice el apóstol Pedro:

"Procurad". 2 Pedro 1:10.

"Deseamos", dice el apóstol Pablo:

"que cada uno de vosotros muestre la misma solicitud hasta el fin, para plena certeza de la esperanza". Hebreos 6:11.

"El alma de los diligentes", dice Salomón:

"será prosperada". Proverbios 13:4.

Aquella frase que leí en un libro conlleva mucha verdad, y dice:
"La fe de la adhesión viene por el oír, pero la fe de la seguridad no viene sin el hacer".


Les preguntaré lo siguiente, y su respuesta tiene que ser sincera para que la introspección sea efectiva. De esta manera funcionará y servirá mi ayuda a través de este artículo.
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¿Es acaso alguno de mis lectores aquel que anhela la seguridad, pero no la tiene?

(Respondete y sincerate con Dios, no conmigo.)

Lee con detenimiento lo que voy a escribir.

La seguridad de nuestra salvación está en Jesús, que nos la proporciona de manera inmerecida, pero Él no hará lo que te pertenece hacer a ti, no importa lo mucho que lo anheles. No lo conseguirás si no realizas lo que te fue mandado a hacer.

Y esto no es apoyar o ayudar de forma terrenal tú salvación, que se te fue dada de manera gratuita e independiente de todo; es más, tomarlo de esta manera tan absurda es demostrar tu falta de entendimiento con respecto a tu fidelidad, ya que esto simplemente es tener la facultad de cumplir de manera obediente lo que se te demanda para tú crecimiento espiritual, y no caer en una fe superficial.


By: Soto Galvez, Pablo

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