LA OMNISCIENCIA DE DIOS





El atributo de la omnisciencia de Dios se refiere al perfecto conocimiento que Dios tiene de sí mismo y de lo que ha creado.

Un atributo natural, absoluto e intransferible del Ser Supremo, a través del cual lo conoce todo. Nada se le oculta.

Para Dios, el pasado y el futuro son como el presente visto desde una posición sobrenatural.

Comencemos

El término latino scientia significa "conocimiento", mientras que el prefijo omni- quiere decir "todo"; de ahí que omnisciente signifique "que lo sabe o conoce todo".

La Biblia describe el conocimiento de Dios como ilimitadointegral y perfecto en todo sentido. Por tal razón, omnisciencia no es sinónimo de ser más sabio que otros, omnisciencia es perfección privativa del Ser Supremo.

En contraste con esto, los seres humanos llegamos a conocer las cosas por medio de nuestras facultades físicas;
adquirimos conocimiento y comprendemos lo que existe de manera pasiva o activa, dependiendo el contexto, a las verdades u objetos dados por medio de la habilidad auditivavisualtangible, etc.
Es la experiencia sensorial la que nos permite obtener ciertos conocimientos, que de forma consecutiva los elevamos al intelecto, lo cual nos otorga razonar algún evento "x", "y", o "z".

En cambio, el conocimiento de Dios procede de sí mismo, su Pura Actualidad, en el hecho que su entendimiento no es una capacidad de conocer en progreso, sino un Acto único de conocimiento. [Por “actualidad” se entiende lo que está en acto o lo que es; 'existencia', sin posibilidad de no existir o de ser otra cosa
que lo que es].
Dios no necesita experimentar
de la manera en la que nosotros
experimentamos debido a su naturaleza, es decir; en función del tipo de Ser que es.

Dios siendo el fundamento de toda existencia, no existe en él abstracción, crecimiento, reflexión o proceso de razonamiento; su "comprendo divino" existe por Él mismo sin intermediarios externos de información. Si Dios conociese algo fuera de sí mismo dependería en algo de las criaturas, estaría en potencia [cambio] de saber algo, lo cual es antinatural. No hay cambios de ningún tipo en el Ser DivinoÉl no tiene devenir, es Acto Puro. No hay nada que pueda ser añadido o mejorado. Lo que resulta en la perfección del conocimiento [divina omnisciencia].

En tanto que Dios es perfecto, infinito, eterno 
y pleno en esencia, requiere que su conocimiento sea, por consiguiente; también idéntico a su esencia [naturaleza]Por lo que es incorrecto decir que Dios tiene "la capacidad de conocer". Él no se capacita para saber. Él conoce enteramente en virtud de su perfección divina.

Ahora bien, la omnisciencia divina declara que Dios lo sabe todo, y "todo" equivale a un conjunto de cosas que existen o existirán ¿cómo pues, Dios, puede seguir siendo sin composición? ¿el hecho de saber una pluralidad de cosas lo vuelve compuesto en naturaleza?

La respuesta corta es No.
Es preciso señalar que es antinatural, dada la Simplicidad Divina, que se den en Él una multiplicidad de actos cognoscitivos, como se producirían si Dios conociese las cosas fuera de sí mismo. Por ello, este conocimiento no pone multiplicidad alguna en el Intelecto divino. Dios tiene conocimiento propio de todos los seres porque Él es la razón propia de cada uno de ellos; pero la esencia divina comprende en sí las excelencias de todos los seres, y las comprende por modo de perfección, y no de composición.

Citando a Tomás de Aquino:
«Dios se ve a sí mismo en sí mismo, ya que a sí mismo se ve por su esencia, y las otras cosas no las ve en ellas mismas, sino en sí mismo, por cuanto su esencia contiene la imagen de lo que no es Él».

Al no haber ninguna multiplicidad en el Intelecto divino, Dios conoce todo en el mismo y único acto: su conocimiento no es discursivo [que reflexione] ni habitual [por momentos, sucesivo], sino ininterrumpido y siempre actual.
Mientras el conocimiento humano conoce una cosa después de otra, sucesivamente, en el ser de Dios, que es su mismo entender, no hay prioridad ni posterioridad, sino que todo Él es a un tiempo; luego el conocimiento de Dios no tiene antes y después, no es sucesivo, sino que entiende todas las cosas a la vez.
Dios ve los efectos en Sí mismo como en su causa. El no aprende. Jamás fue ignorante, y jamás llegará a saber más.

Ahora bien, estableciendo ya una introducción eficaz con respecto al tema en cuestión, enfocaremos nuestra reflexión en otro caso particular; los objetos del conocimiento divino.
Los objetos del conocimiento divino, o la omnisciencia en si, se puede clasificar en tres clases:

[A] Lo Contrafáctico/Contrafactual, es decir, eventos hipotéticos que podrían haber ocurrido en el pasado si las las circunstancias hubieran sido diferentes.
[B] Lo Existente, en cualquiera de los tres tiempos de la existencia: pasado, presente y futuro.
[C] Lo Futurible, que no es un mero posible, pero tampoco ha existido, ni existe, ni existirá, es decir, lo que nunca existe, pero existiría si se diese un determinado «cuadro» de circunstancias en el futuro.

Es preciso mencionar que, las tres clasificaciones son un método del razonamiento, por medio del lenguaje analógico, para poder entender finitamente la infinitud de Dios. No se debe, por ende, materializar en Dios como un conocimiento en tres tiempos diferentes o sucesivos.

Las tres clasificaciones que hemos empleado se sostienen bajo el texto bíblico:
1. Contrafáctico; 1 Corintios 2:7-8, Mateo 11:20-242. Pasado; Génesis 30:22Job 38:4-5Malaquías 3:16. Presente; Job 30:4Salmos 33:13-15 FuturoIsaías 46:9-10Zacarías 13:1, Lucas 1:333. Futurible; 1 Samuel 23:10-13.

En el conocer divino, todas las posibilidades y cómo habrían sido sus respectivos resultados, Dios lo sabe, pero, esto tiene un problema en relación con la posibilidad de la causa que produce el efecto.

La causa suprema de toda contingencia en la historia tiene razón en Dios. Pero los contrafácticos y futuribles tienen que ver con lo que hubiera podido ocurrir en determinadas condiciones que Dios conoce plenamente, pero que no se producen a causa de la voluntad del hombre.
Por ejemplo, los acontecimientos que se produjeron en la cita mencionada de Tiro y Sidón [Mateo 11:20-24] fueron motivados por deliberado comportamiento humano, no por deseo divino, que sería causa eficiente de un objeto que afectó al hombre. Por consiguiente, Dios no es el fin último de lo que sucede en el universo, sino el hombre. Diremos entonces ¿Es Dios realmente soberano sobre el mundo? ¿Quién es el responsable del universo en el que vivimos? ¿Dios determina fatalmente sobre las criaturas [fatalismo]?

Es aquí, con estas preguntas sumamente complejas, dónde entra en escena lo que la tradición cristiana a denominado como "conocimiento medio", y lo que personalmente considero como una solución viable para dicho problema.

La doctrina del conocimiento medio, también llamada Molinismo, es una posición teológica que sostiene que Dios posee un conocimiento perfecto entre el conocimiento natural y el conocimiento libre. [He ahí la razón del término scientia media / conocimiento medio].

Pero ¿Qué es eso? Analicemos cada componente por separado.

1. Conocimiento natural

Dicese deconocimiento que Dios por 'naturaleza' tiene sobre todas las posibilidades, todo lo que podría suceder.
Por ejemplo, Él sabe cómo sería la realidad si hubiera creado un mundo sin ti o sin mí en el, o si nunca hubiera creado nada ni a nadie.
Dentro de esto, Él conoce las acciones libres de las criaturas.

Dios conoce la acción libre que la criatura realizará en su libertad, sin que su omnisciencia intervenga de alguna manera en el acto libre del ser humano. Dios no determina causalmente la "libertad" del hombre, tal afirmación cae en contradicción.

Resulta relevante mencionar, ante una posible objeción, que lo descrito anteriormente no cae en lo absoluto en dependencia mutua, es decir, que la soberanía, decreto, voluntad y salvación eficaz de Dios no descansa en la acción temporal del hombre. Dios no "espera algo" para ser Dios.

Así como nada de lo que él determina es causa de su voluntad, de la misma forma nada de lo que conoce es causa de su conocimiento; él no creó las cosa para conocerlas, sino que las conoce para crearla.
Si su conocimiento hubiese dependido de las cosas, en ese caso la existencia de las cosas habría precedido el conocimiento que Dios tiene de ellas: decir que ellas son la causa del conocimiento de Dios es afirmar que Dios no es la causa de su existir.

Plantear esta posible objeción demuestra ignorancia en los atributos de Dios.

2. Conocimiento libre

Es el saber de Dios sobre todo lo que es necesario y posible en sí.
Todas las cosas que son verdades eternas y necesarias.
Es su conocimiento perfecto del mundo, éste mundo, que Él eligió “actualizar”, es decir, crear, con verdades y leyes que gobiernan el universo, como las leyes de la lógica y las matemáticas.

Molina se refirió a este conocimiento como “libre” porque es el resultado de la decisión libre y soberana de Dios de traer éste mundo particular a la existencia.

Resulta relevante mencionar que, de las infinitas posibilidades de actualizar un mundo en particular, Dios no está obligado a elegir éste mundo. Sin embargo, eligió un mundo que contiene agentes morales que toman decisiones genuinamente libres.

Dios cumple perfectamente Su voluntad en las vidas de las criaturas libres mediante el uso de Su omnisciencia.

Es así, por tanto, que el modelo que propone el Molinismo presenta el conocimiento infinito de Dios como una serie de tres momentos lógicos: el conocimiento natural de Dios, el conocimiento medio y el conocimiento libre.

Cabe recalcar que estos tres momentos son una secuencia lógica inmanente, y no una secuencia cronológica. Como se mencionó anteriormente, no 
hay sucesión en Dios. El no conoce un objeto para después conocer otro que antes no conocía.

Sin embargo, aún cuando no hay sucesión de ideas en el Ser Divino, esto no quiere decir que no haya idea de sucesión.
La noción de sucesión en el tiempo es algo conocido para Dios. Por ejemplo, Dios sabe que dentro del tiempo un acontecimiento sigue a otro. Cristo vino después de David, y David después de Moisés.

El conocer divino no necesita, por tanto, que estos eventos se den en el tiempo para que Dios los conozca. De manera que, Dios no aprendió que Cristo fue crucificado o que David vino después de Moisés, esperando que la historia se lo mostrase. Dios no depende de la experiencia. Él no es un ser contingente. Dios conoce enteramente en virtud de su perfección divina.

Él es Acto Puro; por tanto no pasa por los procesos mentales que los seres contingentes [dependientes] realizan para descifrar las cosas. Por consiguiente, los tres momentos del conocimiento de Dios propuestos por el Molinismo se refieren a un orden lógico, no a una secuencia en el tiempo.

Ahora bien, ¿Cómo es capaz Dios de cumplir infaliblemente Su voluntad en un mundo
en el que existen otros agentes morales libres además de Él?
Esto trae a colación el concepto crucial del conocimiento medio de Dios, que sería el momento dos en la omnisciencia divina que se nombró anteriormente.

Desarrollemos.
En el conocimiento natural de todas las posibilidades, todo lo que podría suceder, Dios posee un saber perfecto de todos los mundos factibles, es decir; lo que es realizable, todas las posibilidades que lograrían lo que Él quiere que sucedieraEste conocimiento de todas las posibilidades viables está “ubicado” [en sentido analógico] entre el conocimiento natural y libre de Dios. El conocimiento medio de Dios contiene todas las elecciones y decisiones que las criaturas libres harían si fueran creadas en un mundo particular.

En el acto que Dios elige actualizar uno de estos mundos factibles, sabe con certeza lo que sucederá, en sentido de podrían, harían y puesta infaliblemente en su voluntad.

En síntesis, del conjunto infinito de mundos posibles que podrían suceder [el conocimiento natural de Dios], hay un subconjunto infinito de mundos factibles que cumplirían Su voluntad [el conocimiento medio de Dios]. Dios elige libremente uno de los mundos factibles, y Él sabe perfectamente lo que sucederá en este mundo actual [el libre conocimiento de Dios].

En el modelo Molinista, Dios controla
soberanamente todas las cosas, pero los humanos poseen una libertad real de la que deben dar cuenta. Es así como esta postura aborda la cuestión del conocimiento divino en relación con la providencia y el libre albedrío humano. Dios posee un conocimiento medio que le permite conocer las decisiones y acciones libres de las criaturas dentro de un mundo factual.

En este sentido, el Molinismo proporciona un marco conceptual que permite la perfecta y armoniosa convivencia entre la soberanía de Dios, su omnisciencia y poder absoluto con el libre arbitrio del hombre.

[Es crucial subrayar que, el enfoque molinista que yo suscribo, no está unido o entrelazado con el campo sotereológico, como ya habrán deducido.
Empleo el molinismo como lo que es, un modelo teo-filosófico no sotereológico, para profundizar en la omnisciencia divina y dar solución a problemas complejos. Esta aplicación la mantengo separada de cualquier consideración denominacional, es decir, no vincularlo con alguna tradición sobre la salvación.

De esta forma, aseguro que la discusión permanezca puramente en un terreno particular, sin cruzar hacia al otro campo].

Concluido el tema del conocimiento medio, y en virtud de ello, no está demás enfatizar que Dios conoce a sus criaturas hasta un nivel de intimidad que no es posible entre las criaturas mismas: Hebreos 4:13, Salmos 139:1-4.

En contraste, omnisciencia en cuanto a existencia paterno-filial si es posible, en razón del Homoousios.
Leemos en Mateo 11:27, que Jesús describe la intimidad entre Él y su Padre con respecto a conocimiento exhaustivo/pleno/absoluto por ser el Verbo Eterno:

"Todas las cosas me han sido entregadas por mi Padre; y nadie conoce al Hijo sino el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar."

Llegados a este punto, es necesario dar una razón de ser a la divina omnisciencia, es decir; Dios es omnisciente, pero ¿cuál es la razón de su omnisciencia? A esto respondemos que, la omnisciencia puede derivarse de varios de sus otros atributos.
Estos incluyen su infinitud, su causalidad, su necesidad, su conocimiento de la realidad, su eternidad y su perfección absoluta. Desarrollaremos cada uno.

De la infinidad de Dios

Todos los teístas están de acuerdo en que Dios es infinito (todos los grados de perfección sin ninguna limitación), y el conocimiento de Dios es idéntico a Su naturaleza, dado que Él es simpleDios debe conocer según Su Ser; por lo tanto, Dios debe saber infinitamente.

Estar limitado en el conocimiento es no saber infinitamente, por lo tanto, el conocimiento infinito de Dios debe incluirlo todoincluyendo todos los eventos contrafacticos, pasados, presentesfuturos y futuribles. Sólo lo imposible (lo contradictorio) está fuera del conocimiento de Dios. Si no fuera así, estaría limitado en su conocimiento.

De la causalidad de Dios

Todos los efectos preexisten en su causa eficiente, puesto que una causa no puede producir lo que no posee, no puede dar lo que no tiene para dar.

Dios es la Primera Causa de todo lo que existe o existirá alguna vez; así, el futuro, incluyendo las acciones libres de la criatura, preexiste en Dios. Luego, conociéndose a sí mismo, Dios conoce todas las acciones libres futuras.
Dios se conoce a sí mismo infalible y eternamente; en consecuencia, el "conocer divino" es infalible y eterno, integrado todas las acciones libres que alguna vez ocurrirán o no.

De la necesidad de Dios

Todos los teístas están de acuerdo en que Dios es un Ser necesario.
Un Ser necesario no tiene posibilidad de no existir, y lo que no tiene posibilidad de no existir es pura existencia.
La Existencia Pura, o Actualidad Pura, no tiene potencialidad, y dado que la potencialidad es una limitación en el ser, un Ser de pura actualidad no tiene limitaciones.

El "conocer divino" es idéntico a Su Ser; por lo tanto, el conocimiento de Dios debe ser sin ninguna limitación, es decir, es infinito.

De la naturaleza de la realidad

La realidad incluye tanto lo actual como lo posible. Sólo lo imposible no es real, y el conocer divino se extiende a todo lo que es real; si no fuera así, entonces Él no sería omnisciente, dado que habría algo que Él no sabía. Pero si Dios es omnisciente, lo posible como lo real está en el conocer divino, entonces es natural para Dios conocer el futuro, debido a que el futuro es posible, no imposible.

Si fuera imposible, entonces nunca sucedería. Por lo tanto, Dios debe saber todo lo que se realizará, incluidos los actos libres futuros, siendo
 libres por motivo que no cae en fatalismo. No hay determinación causal de nuestras decisiones. Contradictorio sería sostener que Dios determinó escoger libremente.

De la eternidad de Dios

Dios es el Ser eterno: su conocer divino es desde la eternidad.
Un Ser eterno conoce eternamente, y el conocimiento eterno no está limitado por el tiempo. Así, la omnisciencia de Dios no se restringe por la temporalidad.

De la perfección de Dios

Dios es un Ser perfecto; por lo tanto, su conocimiento, siendo idéntico a su Ser, debe ser también en perfección.

Como el Ser perfecto, Dios naturalmente se conoce a Sí mismo perfectamente, y conocerse a Sí mismo en perfección significa conocer no solo Su propia naturaleza, sino conocer todas las formas posibles en que otros [las criaturas] pueden participar en las perfecciones de esa naturaleza [como la bondad, amor, justicia, sabiduría, etc de manera limitada]. 

Nada, pues, en los futuros actos libres de la humanidad puede ser desconocido para Dios desde la eternidad. Si lo fuera, entonces el conocimiento que Dios tiene de sí mismo no sería perfecto.

Ahora bien, no todo es "color de rosa".
En su mayoría, los teólogos cristianos han afirmado y apoyado la omnisciencia de Dios de manera directa, sin embargo, algunos han desafiado recientemente el consenso clásico.

En el campo teísta existen algunas corrientes que cuestionan o reinterpretan estos atributos de manera significativa.
Agrupando solo algunos serían: teología liberal, teología del proceso, teología con lente feminista, teísmo abierto, etc, donde se intenta falsear la visión ortodoxa del cristianismo en cuanto a Dios, los atributos y su relación con la humanidad.

El motivo para tal revisión proviene a menudo de la percepción en que el conocer divino no se puede reconciliar con las acciones libres de las criaturas. De ahí que algunos teólogos del proceso hayan argumentado que, debido a que Dios está unido a su creación mediante una relación de dependencia mutua, el cual involucra mutabilidad en Dios, no puede saber lo qué decidirán sus criaturas libres; el futuro es tan sorprendente para Dios como lo es para nosotros.

Asimismo, los pensadores del teísmo abierto han argumentado que la ignorancia de Dios sobre el futuro no contradice su omnisciencia, por el simple hecho que el futuro es incognoscible.

Si bien tales puntos de vista plantean preguntas de algun modo "importantes" para nuestra comprensión de lo que debería significar la omnisciencia, la mayoría de los teólogos lo consideran, y de hecho lo es, irreconciliables con las afirmaciones bíblicas.

Estás cuestiones que resultan complejas a primera vista, plantean problemas de algún modo "importantes" para nuestra comprensión de lo que debería significar la omnisciencia.
En la medida de lo posible, estas interrogantes han sido respondidas anteriormente. Sin embargo, podemos percibir el error que se comete: colocar a Dios bajo un momento temporal, y por consecuencia contingente.
Esto evoca la pretensión que Dios, por lo tanto, no puede conocer lo que ha de venir.

Aunque pueden contraargumentar postulando que no colocan a Dios bajo un marco temporal/en proceso, la práctica sobrepasa los papeles.

Encasillar a Dios de esta manera es equívoco.
Su naturaleza lo exime de cualquier reduccionismo espacio-temporal, de lo contrario, se estaría cayendo en error de categoría y razonamiento desde la ignorancia, sosteniendo la perspectiva limitada-humana en cuanto al futuro, para sobreponersela a Dios. Hipótesis paupérrima.

Siguiendo adelante con otro punto, se debe tener en claro que, independientemente de la escuela de pensamiento que se tenga, se estara de acuerdo, al menos en gran parte, con lo que se explicó aquí.
El conocimiento de Dios sobre la criatura debe ser, en cierto sentido, cualitativamente diferente al que tienen las criaturas entre sí. Dios se relaciona con la creación como 'Creador', aquel que es el fundamento, existencia y funcionamiento de lo creado.

Para concluir este artículo teológico sobre la Omnisciencia Divina, manifestare un mensaje reflexivo.
Personas inescrupulosas que se empapan de un tópico específico sobre teología propia, y por medio de ese conocimiento buscan dañar a su hermano en la fe, no hacen teología. Son pobres intelectuales.
Por ejemplo, utilizar la omnisciencia bajo un sistema sotereológico para sostener la inexistencia del libre albedrío, y golpear arrogantemente por la cabeza a los que si lo afirman, es hacer teología precaria.

Debemos tomar un punto medio, y ser lo suficientemente maduros para notar que ambos aspectos se mantienen en tensión en las Escrituras.

Tener un equilibrio adecuado en temas "controvertidoses lo que te separa del montón, y evitaras caer
 en un extremo radical.
¡Cuídate del "montón"! Anatemizan infantilmente todo lo que no va de acuerdo con su postura, tratando de humillardenostar y ridiculizar lo que la otra persona sostiene.

¡Huye de no convertirte en un estudiante mediocre!
Socavar de manera caprichosa lo que no te gusta escuchar solo demuestra inmadurez intelectual. Colocas en evidencia cuán pequeña es tú capacidad intelectual, y cuán grande es tu miserable ego en la fe cristiana.

Es necesario recordar que Dios nos ha dado la suficiente capacidad de conocimiento para sostener posturas de manera correcta, y al mismo tiempo, el nivel suficiente 
de misterio para mantenernos maravillados de su Ser.

Leamos juntos algunos versículos clave que nos respalden sin duda en la Biblia .

1 Reyes 8:39

"escucha tú desde los cielos, el lugar de tu morada, y perdona, actúa y da a cada uno conforme a todos sus caminos, ya que conoces su corazón (porque solo tú conoces el corazón de todos los hijos de los hombres)...".

1 Samuel 2:3

"...Dios de sabiduría es Yahweh, Él juzga las acciones".

Job 21:22

"¿Enseñará alguien sabiduría a Dios, juzgando a los encumbrados?".


Job 36:4

"Porque en verdad mis palabras no son mentira; El es con vosotros el que es íntegro en sus conceptos".

Proverbios 15:3

"En todas partes los ojos del Señor observan a malos y buenos".


Salmos 145:7

"Grande es el Señor nuestro, y de mucho poder; y su entendimiento es infinito".


Jeremías 1:5

Antes de formarte en el vientre te conocí, y antes de que nacieras te santifiqué, te llamo profeta a las naciones”.


Mateo 10:30

"Bueno, incluso tus cabellos están todos contados".


Juan 2:24-25 (la omnisciencia en Jesús)

"Pero Jesús, por su parte, no se confiaba a ellos, porque conocía a todos, y no tenía necesidad de que nadie le diera testimonio del hombre, pues Él sabía lo que había en el hombre".

Hechos 1:24

"Y habiendo orado, dijeron: Tú, Señor, que conoces el corazón de todos, muéstranos a cuál de estos dos has escogido...".

Esto es la doctrina de: Omnisciencia Divina



By: Soto Gálvez, Pablo

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