¿UN CRISTIANO PUEDE ESTAR BAJO POSESIÓN DEMONÍACA?




La posibilidad de una posesión demoníaca en cristianos es un tema que ha suscitado un considerable debate en la teología.
Diferentes escritores cristianos se han inclinado por estar a favor o en contra sobre este asunto.

A través de un análisis bíblico y fuentes externas, presentare mi postura con el fin de arrojar luz sobre este controvertido asunto.

Empezamos

Daremos inicio declarando que, gran parte de esta polémica, se debe a la cierta ambigüedad de algunas expresiones, es decir, la semántica. Sin embargo, eso no implica que el debate carezca de significado.

El problema semántico se deriva en las
traducciones de los lemas griegos en pasajes que describen individuos endemoniados.

Palabras como "poseer" y "posesión" denotan propiedad, por consiguiente, ¿es correcto decir: "un cristiano es o puede ser propiedad de lo maligno? He aquí el principal problema.

Palabras como "poseer" y "posesión" denotan propiedad, por consiguiente, ¿es correcto decir: "un cristiano es o puede ser propiedad de lo maligno? He aquí el principal problema.

Las observaciones de Clinton EArnold, erudito en el Nuevo Testamento, son significativas a este respecto:

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"Las expresiónes "endemoniado/s" o "poseído por demonios/posesión demoníaca" aparece en numerosas traducciones al inglés como al español del texto griego, siendo éstas no tan precisas con lo que realmente se encuentra en griego. La expresión "posesión demoníaca", en las versiones inglesas y españolas, es siempre la traducción de una sola palabra griega; daimonizomai o daimonizomenoi.

Otras traducciones han optado por la palabra "posesión" para describir a personas que tienen tormento con entes malignos, sin embargo, no hay palabra griega para que esté detrás de ella y la respalde.

La palabra posesión nunca [ni siquiera] aparece en la Biblia en los pasajes donde Jesús o los apóstoles expulsan a los espíritus malignos de un individuo.

Las palabras para propiedad o posesión, por  ejemplo, huparchōechōkatechōktaomai o peripoieō, están ausentes en el texto griego...

Ahora bien, existe una expresión en griego que nos puede iluminar en este aspecto. La expresión "tiene un demonio" (echei daimonion). Dicha expresión aparece en los Evangelios, por ejemplo, Lucas 4:33 [echon pneuma daimoniou]; 8:27 [echon daimonia], pero, a la inversa, "un demonio lo tiene", nunca aparece. Esto nos deja claro que, la concepción que se tiene hoy sobre la palabra poseído/posesión, e incluso endemoniado en sentido de lenguaje español, inglés y tradición eclesial, es impreciso con el texto griego.
(Verificar los textos en la Biblia de Jerusalén o algún texto crítico, y un Interlineal Griego para mas precisión del lenguaje).

Por consiguiente, la idea de posesión es la interpretación del término griego por parte de los traductores de la Biblia.
Tal traducción o renderización se convirtió en estándar por motivo que la traducción de la Biblia en inglés más popular durante más de tres siglos, la versión King James, usó "posesión demoníaca" o "poseído por el demonio" para traducir el lema griego.¹

Hoy en día, las traducciones más populares continúan usando “endemoniado, poseído por demonio, o sus derivados", bebiendo de la misma línea de pensamiento errado. Véase Mateo 8:16 en las siguientes traducciones, a más:
(Español: RV60; 77; 95; 2015; 2020; RVC, DHH, BDO, NBV, LBLA, BHTI, NVI, NTV, etc.
En inglés: KJVNRSVISV, CEB, CSB, ASV, etc).

Reclutando todo lo que se analizo, es preciso plantear una pregunta: ¿De dónde sacaron los traductores de la Biblia la noción de traducir daimonizomai / daimonizomenou como 'posesión/poseído/endemoniado por [un] demonio/os'?

La traducción fue muy probablemente influenciada por la tradición de la Iglesia Latina de usar el término possessio para describir a una persona profundamente perturbada por un espíritu demoníaco. Curiosamente, la Vulgata Latina, sin embargo, no utiliza el término possessio para traducir daimonizomai, sino la simple expresión de tener un demonio (habeo con daemonía)".

3 Crucial Questions about Spiritual Warfare. Clinton E. Arnold.
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El punto que plantea Arnold es muy significativo. No aparece ninguna palabra griega para "posesión, poseído, o propiedad" en los pasajes para aclarar o definir adecuadamente la actividad descrita por el término griego daimonizomai. En consecuencia, es la semántica española e inglesa, no el lema griego, lo que ha contribuido a la controversia sobre si los cristianos puedan ser propiedad o estar poseídos por demonios.

Gran parte de esto se debe a la cultura y desarrollo del lenguaje. El pensamiento mayoritario cuando escucha la palabra posesión asume la idea de propiedad: "soy dueño de algún tipo de propiedad y por lo tanto tengo derecho a usarla como quiera."
Por ejemplo, una persona que tiene múltiples cosas, y una de esas cosas es un auto, ese auto solo es una de sus posesiones. El puede optar por dejarlo en un garaje o puede sacarlo y conducirlo cuando quiera. Cuando la persona está detrás del volante, tiene el control total del vehículo. El auto no tiene capacidad para discrepar con el chofer y aplicar los frenos cuando el presiona el acelerador o encender los limpiaparabrisas cuando presiona el giro direccional.

Ésta es la forma natural en que las personas piensa sobre la posesión. Usamos el término de esta manera todo el tiempo. Por tanto, las ideas preconcebidas de propiedad y control se relacionan con la expresión posesión demoníaca, cuando esta expresión ni si quiera está en el texto griego.

Esto nos conduce a la reflexión teológica de: "estar poseído por demonios es ser propiedad de lo maligno y estar totalmente bajo su control."
Aunque dicho término y sus derivados no existen en relación con los eventos de exorcismos en la Biblia, no significa que el pensamiento inequívoco en que la persona está incapacitada y ya no puede actuar por su propia voluntad, producto de tener un demonio, sea falso.

En consecuencia, muchos cristianos fervientes han negado, con justa razón, que tener espíritus inmundos sea algo que pueda sucederle a un creyente.

El hecho que un seguidor de Cristo tenga algún demonio es inconsistente con la enseñanza bíblica sobre lo que significa ser cristiano. Los demonios no pueden venir y quitarle a una persona su nueva identidad como santo hijo de Dios.

Esto debería dejar claro hacia donde nos dirigimos con este estudio.

Es de suma relevancia mencionar que, una lectura atenta en el Nuevo Testamento debería subrayar que un miembro del cuerpo de Cristo no puede ser propiedad de de los demonios.

El cuerpo de Cristo, la iglesia, ha sido obtenida con su propia sangre Hechos 20:28.

El Espíritu y Cristo, habitan dentro de los que creen:

Romanos 8:9-11; 16-17

"Pero ustedes no viven entregados a esos apetitossino al Espírituya que el Espíritu de Dios mora en ustedes.

El que carece del Espíritu de Cristono pertenece a CristoPero si Cristo está en ustedes, aunque el cuerpo muera a causa del pecadoel espíritu vive en virtud de la fuerza salvadora de DiosY si el Espíritu del que resucitó a Jesús de entre los muertos habita en ustedesel mismo que resucitó a Cristo Jesús infundirá nueva vida a sus cuerpos mortales por medio del Espíritu que ha hecho habitar en ustedes."

"Y ese mismo Espíritu es el queuniéndose al nuestroda testimonio de que somos hijos de DiosY si somos hijostambién somos herederosherederos de Dios y coherederos con Cristoya que ahora compartimos sus sufrimientos para compartir también su gloria."

Somos legalmente absueltos por Jesús de nuestra culpa debido al pecado, siendo él nuestro Señor:

Romanos 5:1

"Así pues, una vez que hemos recibido la justificación mediante la fe, estamos en paz con Dios. Y todo gracias a nuestro Señor Jesucristo..."

Colosenses 1:27

"...dándoles a conocer la gloria y la riqueza que este plan encierra para los paganosMe refiero a Cristoque vive en ustedes y es la esperanza de la gloria."

Todo aquel que está en Cristo, y por ende "Cristo...vive en ustedes" tienen una nueva identidad como miembros de la familia de Dios Gálatas 3:26.

Los creyentes han sido liberados por Dios, dado qué: "Él es quien nos ha rescatado del poder de las tinieblas y nos ha trasladado al reino de su Hijo querido..." Colosenses 1:13.

Somos la herencia de Dios Efesios 1:18.

La concepción en que los creyentes, descritos de esta manera, pueden ser "poseídos" posteriormente por poderes demoníacos es incoherente. Es inconcebible que un cristiano pueda jamás pertenecer a un espíritu maligno.

Ahora bien, una vez que hemos dejado claro ciertos puntos de esta controversia, nos queda aún un cabo suelto.

Si "propiedad", y sus derivaciones, no son una comprensión viable y coherente del lema griego daimonizomai, ¿cómo debería traducirse y entenderse?

Algunos traductores que han detectado el problema causado por la semántica inglesa, española y latina relacionada con las palabras poseer/posesión que hemos tratado, han optado por interpretaciones como "tormented" (atormentado) o "troubled" (atribulado/turbado) por demonios.

Si bien aquellas opciones pueden ayudar, estos términos ya existen en los lemas griegos del Nuevo Testamento, que tienen los mismos significados, por lo que las elecciones son interpretativas.

La alternativa óptima, precisa o ideal parece ser simplemente transliterar daimonizomai como “demonizar”.
Por ejemplo, si se aplica este término para describir a una persona que tiene un demonio sería; "está demonizado".

Esto nos proporciona un entendimiento más que preciso, quitándonos todo el equipaje que viene con la expresión anterior de "posesión demoníaca".
Esta elección evita los malentendidos, conceptos errados e inconsistencias teológicas que surgen de la semántica española-inglesa-latina de la palabra "posesión".



Ahora bien, una vez que hemos decidido establecer un punto adecuado donde podemos reflexionar coherentemente, esta decisión, por supuesto, plantea una pregunta obvia:
¿Nos ayuda el Nuevo Testamento a comprender cómo un cristiano puede estar "demonizado" sin ser propiedad de Satanás o de un espíritu maligno?

Arnold se plantea la misma pregunta de otras maneras:

Podríamos preguntar: "¿Pueden los cristianos estar bajo un alto grado de influencia de un espíritu demoníaco?" o, "¿Es posible que los cristianos cedan el control de sus cuerpos a un espíritu demoníaco de la misma manera que ceden al poder del pecado?"

La respuesta a la pregunta, sea cual sea su formulación, es "".
Sobre esto el Nuevo Testamento es claro, dado que varios pasajes emplean un lenguaje que sugiere que los cristianos pueden caer bajo el influjo de Satanás y los espíritus malignos²; 1 Pedro 5:8; Efesios 4:25-27.

Tanto 1 Pedro como Efesios describe, en su propio contexto, lo que "podría" suceder si un cristiano se deja dominar completamente por su pecaminosidad interna, el viejo hombre, que sale a la luz en situaciones complicadas para la vida en la fe.

Ambas cartas ciertamente te dan la herramienta o solución, cada uno en su propio contexto, para que esto no ocurra; 1 Pedro 5:9; Efesios 4:26, 29, 32. Sin embargo, es preciso señalar que no sabemos con exactitud qué es lo que pasa internamente con el creyente cuando cae en pecado.

A pesar de nuestro estado eterno, es claro que los espíritus demoníacos atacan y se esfuerzan por colocar todo tipo de problemas para los cristianos. De este modo, indudablemente existe en nosotros el vehículo para ese ataque maligno, nuestra carne.
Y es precisamente en este pensar donde el apóstol Pablo habla del poder del pecado, que puede habitar el cuerpo de un cristiano y ejercer una influencia tan significativa que lo ve como un "reinado" o "gobierno corporal"; Romanos 6:12-13.

No podemos dilucidar, por tanto, que es lo que sucede con el Santo Espíritu habitando en el cristiano cuando éste comete pecado. Sostenemos indudablemente que la salvación por medio de Cristo en la santificación del Espíritu Santo es irrevocable, sin embargo, desconocemos la inmensidad del tormento que puede causarle un cristiano que peca al Espíritu Santo.
Efesios puede tal vez darnos cierta luz de este misterio; Efesios 4:29-31.



Pablo advirtió a Timoteo acerca de ciertos maestros en este sentido:

1 Timoteo 4:1

"El Espíritu dice claramente que en los últimos tiempos algunos apostatarán de la fe entregándose a espíritus engañadores y a doctrinas diabólicas...".

El hecho en que aquellos que lo hacían
"apostatarán de la fe" indica que los que Pablo tenía en mente eran creyentes profesantes.
Por supuesto, estos falsos maestros no veían que lo que hacían estaba fuera de la fe. Pablo vinculó este comportamiento con los últimos días como el Espíritu lo había revelado a los profetas. (Demonización)

En su segunda carta a Timoteo, el lenguaje de Pablo era aún más aterrador, instruyendo a Timoteo a corregir gentilmente a tales oponentes para que pudieran "escapar del lazo del diablo, después de haber sido capturados por él para hacer su voluntad" 2 Timoteo 2:26. (Demonizado)

Otra traducción lo recalca de esta manera:

2 Timoteo 2:26

"...librándose así de los lazos del diablo que los tiene cautivos, rendidos a su voluntad." BJ.

La idea en que los creyentes podrían o pueden ser capturados por Satanás y convertidos en siervos de su voluntad encaja ciertamente con la noción de demonización, aunque carece del extraño tormento físico de los episodios de los Evangelios.

Menos dramáticas, pero igualmente peligrosas, son las advertencias del Nuevo Testamento acerca de "dar oportunidad al diabloEfesios 4:27, y el pecado habitual sin arrepentimiento, o impenitente, "Todo el que se dedica a pecar es del diablo"; 1 Juan 3:8.

Otras traducciones lo recalcan de esta manera:

Efesios 4:27

"...para no dar así ocasión al diablo." BJ.

1 Juan 3:8

"Quien comete el pecado es del diablo..." BJ.

(En cuanto a la notas de la primera carta de Juan, las expresiones que se menciona dentro del contexto del capítulo como: nacido de Dios: Vrs. 9no peca: Vrs. 6el que hace justicia es justo: Vrs. 7hijos de Dios: Vrs. 10, significan que el cristiano vive bajo el influjo de Dios que en él permanece.

En contraste con esto, se usan las mismas expresiones, pero de forma opuesta: es del diablo, el que practica el pecado: Vrs. 8, aquel que no hace justicia, hijos del diablo: Vrs. 10del Maligno: Vrs. 3:12, del mundo: Cap. 2:16; 4:5, para designar a todos los que viven bajo el influjo perverso de Satanás y se dejan extraviar por él.
Cosa que deja mucho más claro este asunto, en cuanto a lo que se está tratando).

Mientras que el impulso pecaminoso que da lugar a la tentación reside en la carne Santiago 1:14-15; Romanos 7:18-24, el diablo es, sin embargo, llamado el tentador 1 Tesalonicenses 3:5.

Ceder a la tentación esclaviza al creyente Romanos 6:612-14; 8:3-8, por lo que ese estilo de vida puede interpretarse correctamente como una especie de demonización.

Aparte de la esclavitud al pecado, Satanás busca controlar a los creyentes por otros medios, ya sea mentalemocional o físico.
Cabe recalcar que el punto mental no hace referencia a un grado de leer la mente, introducirse en los pensamientos o sueños, es decir; omnisciencia por parte de Satanás, sino la de provocar a traves de la persuacion y la mentira el caer en pecado, como lo hizo con Eva.

Por ejemplo, el contexto de la representación familiar de Pedro de describir a Satanás como un león devorador es la persecución y el sufrimiento:

1 Pedro 5:8-9

"No se dejen seducir ni sorprender. El diablo, que es el enemigo de ustedes, ronda como león rugiente buscando a quién devorar. Resístanlo firmes en la fe, conscientes de que los hermanos dispersos por el mundo soportan los mismos sufrimientos."

Otra traducción lo recalca de esta manera:

1 Pedro 5:8-9

"Sed sobrios y velad. Vuestro adversario, el diablo, ronda como león rugiente, buscando a quién devorar. Resistidle firmes en la fe, sabiendo que vuestros hermanos que están en el mundo soportan los mismos sufrimientos." BJ.

La declaración igualmente memorable de Pablo donde se le entregó un "mensajero de Satanás" "en la carne" 2 Corintios 12:7 también vincula el sufrimiento con la demonización.
Este punto es cierto tanto si el mensajero era un ser sobrenatural como si era una aflicción física de Satanás.

Mi opinión es que la "espina en la carne... mensajero de Satanás" de Pablo era un ser demoníaco.

El punto principal de este artículo es dejar en claro que, si bien los cristianos no pueden ser propiedad o ser poseídos por Satanás,una idea que se deriva del desafortunado lenguaje de "posesión", si pueden ser demonizados.

Ahora bien, la demonización puede tomar varias formas: persecución, hostigamientoacoso, ser cautivado por falsas enseñanzas y esclavitud al pecado, pero no algo que el precedente bíblico no admita. Nuestra demonología debe provenir del texto bíblico, no de nuestras tradiciones.


By: Soto Galvez, Pablo

¹. Algo a tener en cuanta es que, la tradición de traducir daimonizomai como “poseído por demonios” no se originó con la "Versión Autorizada" de 1611 (King James).
La traducción se remonta al menos hasta la versión de Tyndale de 1534 [1], que tradujo Mateo 8:16 como “Le trajeron muchos que estaban poseídos por devyllis (demonios).”
El término “possessed” también se usa en otras traducciones al inglés anteriores a la KJV, a saber, Cranmer (1539), Ginebra (1557) y Anglo-Rhemish (1582).
Sin embargo, algo muy interesante a notar aquí es sobre la primera traducción al inglés del Nuevo Testamento llevada por John Wycliffe, (1380-82 aprox.), no usa “posesión” para traducir Mateo 8:16: “thei brouyten to hym manye that hadden deuelis", esp.: "le trajeron muchos que tenían deuelis [2] (demonios)".
No podemos determinar de manera unívoca el por qué Tyndale y otras traducciones más tradujeron/renderizaron/interpretaron de esa manera los términos griegos empleados. Podemos especular arguyendo que fue por algún sesgo teológico o carencia de léxico inglés para ciertas oraciones en griego del Nuevo Testamento.

Estas traducciones fueron tomadas de The English Hexapla [3] [Londres: Samuel Bagster and Sons, 1841].

[1] La versión Tyndale es la traducción del Nuevo Testamento al inglés realizada por el reformador William Tyndale. Fue una de las más influyentes y significativas en la historia de la Biblia en inglés.
Lo que se menciona en el artículo es la revisión que se hizo de ésta misma en 1534.
Una acotación más es que, su versión fue una de las primeras en usar la forma "Jehovah" como nombre de Dios, sustituyendo el Tetragrama.
[2] El término deuelis en la traducción original de Wycliffe parece ser un antiguo uso del inglés para referirse a "demonios". En la época en que se escribieron algunos textos antiguos, las palabras podían tener diferentes ortografías o formas de escritura en comparación con el inglés moderno. En este caso, "deuelis" es una variante antigua de "demonios".
[3] The English Hexapla es una edición del Nuevo Testamento en griego, junto con las que se consideraban las seis traducciones más importantes en lengua inglesa, en columnas paralelas debajo, precedida de una historia detallada de las traducciones y los traductores ingleses.

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