OBJECIONES A LA TRINIDAD ¿REALMENTE SON BUENAS?





Se han planteado muchas objeciones contra la doctrina ortodoxa de la Trinidad a lo largo de la historia, y que, lamentablemente, se mantienen hasta el día de hoy.

Estas objeciones están bajo el contexto bíblico como filosófico.

Notaremos claramente cómo opera la falta de escolaridad en términos de conocimiento bíblico en estas objeciones.
Y de la misma manera, las objeciones filosóficas y teológicas de manera técnica.
Las más importantes serán discutidas en este artículo.

Empecemos


Los críticos usan varios pasajes para mostrar que la doctrina de la Trinidad es falsa o contradictoria. Esto lo afirman ofreciendo muchos contra-textos. Así que veamos.

Objeción Uno

Marcos 10:17-18

"Cuando salía para seguir su camino, vino uno corriendo, y arrodillándose delante de Él, le preguntó: Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna? Y Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno, sino solo uno, Dios. Tú sabes los mandamientos: «No mates, no cometas adulterio, no hurtes, no des falso testimonio, no defraudes, honra a tu padre y a tu madre»."

El joven rico llamó a Jesús "maestro bueno", y Jesús lo reprendió diciendo: "¿Por qué me llamas bueno?" Nadie es bueno, sino Uno, es decir, Dios.

Si Jesús era realmente Dios, entonces
¿por qué pareció negarle lo mismo al joven gobernante, incluso reprendiéndolo por insinuarlo?

En respuesta a esta primera objeción.
Notamos aqui un mal entendido en cuanto a la afirmación de Jesús.

Se infiere de manera equívoca que en este pasaje se está negando implícitamente la divinidad de Jesús, y que él sea bueno en el mismo sentido que Dios, y lo reafirma al decir que "solo hay uno bueno; Dios".

En primera instancia, Jesús en ningun momento esta negando su divinidad, ni mucho menos se sobreentiende de esa manera.

Al admitir la objeción como verdadera, estaríamos cayendo en una visión a conveniencia del texto, y no se está haciendo un correcto análisis del mismo.
Jesús nunca dice: "No soy bueno", ni tampoco dice: "No soy Dios". 

De forma engañosa, desorientada y falaz se está afirmando que Jesús está haciendo una declaración sobre si mismo, cosa que el pasaje no dice en lo absoluto.


Jesús no niega que el mismo sea bueno, ni mucho menos que no pueda hablar con autoridad acerca de lo que es bueno: Lucas 18:20, alegar esto es una tontería.

En lugar de eso, Jesús estaba tratando de hacer que el joven pensara en lo que estaba diciendo llamándolo: "Maestro bueno".

Jesús toma esta frase para enseñar una lección sobre lo que es verdaderamente bueno, y mostró que ningún hombre puede ser bueno en sus propias obras, ya que esa era la razón por la que el joven estaba allí. Jesús desafía la creencia superficial detrás de la pregunta del joven: que el es muy capaz de realizar una buena acción digna de acceso al reino de Dios: "Y él le dijo: Maestro, todo esto lo he guardado desde mi juventud." vs. 20

Tratando de ver si era lo suficientemente bueno para entrar al cielo: "que puedo hacer para..."

Por lo que Jesús lo lleva a la ley de Dios, aquella que define el comportamiento justo, y lo dirige primero a varios de los Diez mandamientos a este joven, y la obligación de amar al prójimo como así mismo; Levitico 19:18, Mateo 22:39.

Entonces, cuando Jesús señaló que "ser bueno", en todo su esplendor, significa ser igual a Dios "bueno solo hay uno, Dios", el joven realmente creía que Jesús era Dios al afirmarlo en su pregunta, ya que nadie puede llevar a cabalidad la ley de forma perfecta debido a la naturaleza pecaminosa, por ende Jesús es Dios.

El joven no se dio cuenta de las implicaciones que estaba diciendo; Por lo tanto, Jesús lo estaba forzando a un dilema muy incómodo. O Jesús era bueno y era Dios, o bien era malo y no era más que un hombre.

Lo que Jesús hace es que el hombre se de cuenta que llamar a alguien "bueno" significa llamarlo Dios, debido a la perfección rigurosa de la ley, en cuanto a que nadie podía cumplirla a cabalidad; por ende, la comprensión que el tenía (el joven rico) de bondad radicaba en las obras, ergo, estaba aceptando que Jesús es Dios, y no un simple hombre.

Por lo tanto, no hay ningun punto en el que Jesús niegue ser bueno.
De hecho, más adelante en el evangelio de Juan Jesús dice que el es "el buen pastor" Juan 10-11;14.
Entonces, si solo Dios es bueno, y Jesús dice; yo soy el buen pastor, se concluye de forma coherente y biblica que Jesús se llama a sí mismo Dios.

Lo que pasa aquí, es que se toman estos pasajes a la ligera de manera arbitraria para sustentar una idea sin pies ni cabeza.


Objeción Dos

Juan 14:28

"...porque he dicho que voy al Padre; porque el Padre mayor es que yo."

Aquí se encuentra otro supuesto ejemplo contrario, donde Jesús dijo: "El Padre es
mayor que yo".

¿Cómo puede el Padre ser mayor si Jesús es igual a Dios?

En respuesta a esta segunda objeción.
Primero, se debe tener algunas bases previas con respecto al correcto entendimiento de la naturaleza de Jesucristo (Cristología)

Dentro de la teología ortodoxa, a esto se le conoce como; La unión Hipostática.
Si no tenemos el fundamento bíblico ya establecido y comprendido, pasajes como estos no se podrán explicar de manera adecuada y coherente. Es por eso que aquellas personas que no sostienen como fundamento la Trinidad, pasajes como estos les explota la cabeza.

(Si no conoces que es la Hipostasis en Jesucristo, haré una pequeña excursión para poder tenerla como conocimiento previo, pero queda en tu responsabilidad ahondar de forma plena en este fundamento teológico y bíblico)

Ahora
¿Que se entiende cuando de habla de la Hipóstasis?

La hipóstasis en el contexto de la teología cristiana, se empleada para contrastar la esencia de la divinidad con relación a sus atributos.

En Jesucristo, la unión hipostática es exponer, realzar y entender la perfecta y armoniosa unión integral de las naturalezas humana y divina en una sola persona. Pasando a ser así una de las doctrinas más fundamental del cristianismo.

La unión hipostática afirma que Jesucristo tiene dos naturalezas distintas, una divina y otra humana, unidas en una única persona (hipóstasis), y que cada naturaleza retiene sus propias características y atributos.
Jesucristo es una persona con dos voluntades: divina y humana que actúan en perfecta armonía. Esto significa que Jesús es completamente Dios y completamente hombre, sin que su naturaleza divina se mezcle o se diluya en su naturaleza humana, ni viceversa.

Teniendo esto como base podemos ahora realizar una explicación a este pasaje.

Esta afirmación debe entenderse a la luz del testimonio de este evangelio, de la deidad total del Hijo y su igualdad y unidad con el Padre: Juan 14:9, 1:1, 10:30, 8:58

Aunque son iguales en sustancia, las tres personas de la Trinidad desempeñan papeles diferentes en la obra de Dios en la creación, providencia y redención, a esto se le conoce como distinciones económicas entre las personas divinas.
El Padre es mayor que el Hijo por oficio, pero no por naturaleza, debido a la encarnación en Maria.

Jesús se sujeta al Padre, sin que esto caiga en subordinación ontológica, ya que solo acata la función que vino a cumplir en la tierra como Hijo; cumplir con la voluntad del que lo envío, con la que le fue encomendada Juan 6:38, 1 Pedro 1:18-20.

A esto se le conoce como orden administrativo dentro del corpus divino redentor, y es algo básico en teología, pero bueno, que razocionio o estudio crítico se le puede pedir a una persona que cree que la Trinidad es falsa.

Por lo tanto, no hay inferioridad en el Ser, sino cumplimiento de la profecía. (Sostener la otra postura solo cabe en una mente con algún déficit de comprensión serio).

(Si quieres conocer de una manera profunda la doctrina de la Trinidad, te invito a que leas mi artículo sobre eso LA TRINIDAD - INTRODUCCIÓN)

El Padre propone, el Hijo lo cumple y el Espíritu lo aplica. Por lo tanto, el Hijo vino a hacer la voluntad del Padre, como antes se leyó, y, como Dios-Hombre (hipóstasis), de forma voluntaria y en perfecta armonia con sus dos naturalezas veló su gloria divina para seguir por el camino de la obediencia humilde Filipenses 2:6-11.

De la misma manera en la que vemos que "...Jesús crecía en sabiduría y estatura..." Lucas 2:52, ya que lo que evidenciamos en estos acontecimientos aquí es armonía en naturaleza, y no contradicción ontológica (esencia).

El Padre tenia un estatus mayor que Jesús como hombre. Pero el Padre no tenia un estatus mayor que Cristo como Dios, porque Jesús es Dios.

Si esto es muy complicado de comprender, usare una analogía.
Así como un padre terrenal es igual de humano que su hijo, tiene un cargo más alto que su hijo, por el rol de padre que tiene este. Así también el Padre y el Hijo en la Trinidad son iguales en esencia, pero diferentes en función, rol administrativo y económico.
De la misma manera, hablamos del presidente de nuestro país como un hombre más grande, no en virtud de su carácter, sino en virtud de su posición. Por lo tanto, a Jesús nunca se le puede decir que se consideró a sí mismo menos que Dios por naturaleza, ni mucho menos que haya negado su divinidad.


Objeción Tres

Colosenses 1:15-17

"Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación.

En el versículo 15, Pablo llama a Cristo el "primogénito". Esto parece implicar que
Cristo era solo una criatura; es decir, el primero nacido, creado, en el universo.

Analicemos bien.

Primero, el examen cuidadoso de este versículo en su contexto revela que Pablo claramente declara que Cristo es co-igual en la obra de la creacion del universo; "Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra... todo fue creado por medio de él y para él...", y co-igual en eternalidad; "Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten..."
En otras versiones dice exactamente lo mismo:

TLA. "Cristo existía antes de todas las cosas. Por medio de él, todo se mantiene en orden..."

BHTI. "
Cristo existía antes que hubiera cosa alguna, y todo tiene en él su consistencia.  y tiene "la plenitud de la Deidad..."

BJ. "él existe con anterioridad a todo, y todo tiene en él su consistencia..."

Y tiene "la plenitud de la Deidad" 2:9.

Segundo, la referencia a "primogénito" no significa que Él es el primogénito en la creación, sino el "primogénito sobre toda la creación" 1:15,

Pablo no está diciendo que el Hijo fue el primer ser creado, por ejemplo, el versículo 17 es una fuerte reafirmación de la prioridad temporal y la importancia universal de Cristo, este versículo declara explícitamente lo que estaba implícito en el 16 "Él es antes de todas las cosas", Cristo existió antes de toda la creación. Por lo tanto no es creado en sí mismo.

"Primogénito" en este contexto no significa el primero en nacer, sino el Heredero de todos, el Creador y el Propietario de todas las cosas.

Esto se sustenta mediante la propia biblia, recordemos que esta misma no se contradice, sino se completamenta.

En el Antiguo Testamento, un primogénito era el principal heredero de los bienes; Deuteronomio 21:17, Éxodo 4:22, y el término se usa metafóricamente para expresar la preeminencia de David y su dinastía entre los reyes de las naciones; Salmos 89:27.

Al ser usado para Cristo, el término "primogénito" le atribuye supremacía, honor y dignidad; Él es el supremo David y el principal heredero del Padre. Cristo es amado de forma especial por su Padre 13, y todas las cosas fueron creadas en Él, por Él y para Él.

Como Creador de "todas las cosas", no pudo haber sido una cosa creada. Intentar encontrar otra respuesta a esto, es notar el sesgo gigantesco que tienen algunas personas.


Objeción Cuatro

Apocalipsis 3:14

Y escribe al ángel de la iglesia en Laodicea: He aquí el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios, dice esto…”

Este es otro versículo usado por aquellos que niegan la deidad de Cristo.

Aquí Juan se refiere a Cristo como el "principio de la creación de Dios", y esto también puede parecerle al observador casual que Cristo es el primer ser creado. Sin embargo, “El principio de la creación de Dios” no se refiere a una primera creación como criatura, que tiene un principio en cuanto a su existencia, por el contrario, el término aquí utilizado se entiende por Principio de la creación de Dios: "origen, iniciador, restaurador o fuente" de la creación, pero no de una manera en términos causales.

Y además, esta afirmación que vemos se presenta precisamente en el mensaje a la iglesia de Laodicea: 14una herejía que estaba presente tanto en esta iglesia como en Colosas, de que Cristo era un ser creado; Colosenses 1:15-20.

Esto es igualmente claro por el hecho de que la misma palabra principio  se usa para Dios el Padre en Apocalipsis 21:6-7:
"Me dijo: 'Está hecho. Yo soy el Alfa y la Omega, el Principio y el final Al que tiene sed, le daré de beber gratuitamente de su fuente agua de vida El que venciere heredará todo esto, y yo seré su Dios. Y él será mi hijo”.

Por lo tanto, si el "principio" refuta que Cristo es Dios, también refutaría que el Padre es Dios, lo cual es absurdo.


Objeción Cinco

Apocalipsis 5:12-13

"y proclamaban en un inmenso coro:– Digno es el Cordero degollado de recibir el poder, la riqueza, la sabiduría, la fuerza, el honor, la gloria y la alabanza. Y oí también que las criaturas todas del cielo y de la tierra, las que estaban debajo de la tierra y en el mar decían:– Alabanza, honor, gloria y poder por los siglos sin fin al que está sentado en el trono y al Cordero"

En el pasaje de Apocalipsis se ve al Padre (sentado en el Trono) y al Cordero (el Hijo) recibiendo adoración, alabanza y honra, pero no al Espíritu Santo.

Si el Espíritu Santo es Dios ontológicamente, y es la tercera persona de la Trinidad, y solo Dios es digno de recibir adoración, ¿por qué al Espíritu Santo no se le nombra aquí y tampoco se le rinde adoración aquí?

En respuesta a esto, que parece muy astuto, es una objeción pésima.

Primero, cabe destacar que esta objeción asume varias cosas erradas, y entre ellas está que para que el Espíritu Santo sea Deidad, tiene que ser adorado, y esto es equívoco. Para resolver esto tenemos que hacer dos distinciones, una sobre lo que significa "adoración" y "alabanza".

Lo que es la adoración debidamente entendida supone el reconocimiento por parte del adorador de la grandeza divina, de su majestad y suprema perfección y dominio. El Nuevo Testamento asume el antiguo principio revelado y también enseña que la adoración solo puede tributarse a Dios como ser que posee Otredad, dado el tipo de Ser que es Dios.

Con lo que respecta a la alabanza debidamente entendida es la acción de proclamar, celebrar o reconocer el valor y las virtudes de algo o alguien.
El término «albanza» es polisémico en nuestra lengua castellana, es decir; es una palabra que puede tener diferentes significados. Cuando se usa de manera positiva, se asocia al valor o mérito de alguien o algo, similar al término "prez" que proviene del latín "pretium", que significa "precio" o "valor" con el que se aprecia una cosa o una persona.

Una vez que ya hemos establecido lo que significa cada término, es hora de emplearlo debidamente, y es preciso decir que el término "adoración" no aparece en este pasaje, por lo tanto notamos un primer error, y cae en la falacia de petición de principio, puesto que lo que intenta probar en su premisa no está respaldado por lo que ha citado (Apocalipsis 5), pero lo tomaremos para usarlo en contra.

Dado que el Espíritu Santo dentro del corpus trinitario cumple una función en especifico para la historia de la redención, como las otras dos personas, el Espíritu Santo dentro de este pasaje de Apocalipsis no es nombrado para la adoración, que no está textualmente tal término, y tampoco para la alabanza, y es correcto que asi sea, ya que éste cumplió su misión debida en la tierra a la cual fue enviado con un objetivo específico; Juan 16:7-9,13-14.
El Espíritu Santo no busca ontológicamente "alabanza" o "adoración" para si mismo, ese jamás fue su propósito o rol dentro de la Trinidad, el Espíritu Santo no busca su propia gloria, sino la de Cristo. Todo lo que hace, lo hace para la gloria del Hijo. Por que todo esta sujero al Hijo; 1 Corintios 15:27-28, por consiguiente, si tomamos como cierta la objeción, se estaría contradiciendo la propia Escritura. 

La participación del Espíritu Santo en la historia es crucial, tanto para los creyentes, como para la edificación de la iglesia, por ende, el Espíritu Santo está en la iglesia; que somos todos los redimidos por Jesucristo. Así que, tener la retribución debida para el Hijo, como la alabanza, gloria y honor, sólo es posible a través del Espíritu Santo que nos guía e ilumina para la vida consagrada y acciones de gracia en santificación adecuada; Tito 3:5, Hechos 20:28.
Por lo tanto, dado el contexto de Apocalipsis 5, el Espíritu Santo finalizó su rol para con la historia de la redención humana, la cual enfatizó desde un principio el camino hacia la verdad, permitiendo a hombres y mujeres confesar la verdadera identidad de Cristo y adorarlo a Él: 1 Corintios 12:3, Filipenses 3:3, Efesios 2:18. En relación a esto, vemos como realmente el orden trinitario es suma y absolutamente Esencial para con la humanidad redimida. De esta manera evidenciamos varios errores que comete esta objeción ni bien iniciamos, pero aún no hemos analizado el pasaje de Apocalipsis de forma extendida.

¿Que dice el contexto? Analicemoslo.

Dentro del contexto del pasaje de Apocalipsis, anteriormente se viene hablando sobre el libro de los siete sellos, que hace referencia a un título de propiedad, en este caso la propiedad de Dios sobre toda la tierra, en la cual cada persona de la Trinidad tuvo su rol administrativo. Un ejemplo claro de esta "práctica" se ve en Jeremías 32:6-8.

Siguiendo con el pasaje, nadie sobre la tierra es digno de tomar este libro, y es precisa esta aclaración, ya que el Cordero, que más adelante será mencionado, es el único que puede tomarlo para si y proceder a abrirlo, debido a que Él, y no el Espíritu Santo, efectuó el sacrificio en la cruz por todo el mundo.
El que se encarnó fue el Hijo, el que tomó la culpa para sí fue el Hijo, el que murió en la cruz fue el Hijo, por ende, el único con la autoridad debida para abrir el libro, comprada con precio de sangre, es el Hijo, no es ningun otro. (Vrs 4-5).
Por lo tanto esta objeción ya viene recolectando varios errores hasta aquí.

Continuando con esto, dentro del pasaje, ya que el Cordero es el merecedor de la autoridad sobre la faz del universo (Vrs 3) para tomar el libro y abrirlo, es por la causa de que Él es el único sobre ésto que llevó a cabo el sacrificio perfecto. No fue el Padre ni el Espíritu Santo quienes sangraron en la cruz, y es que esto sólo le compete eternamente al Hijo. Esto es, sin más, evidencia del orden administrativo y económico de la Trinidad.

Cuando el Cordero tomó el libro que le pertenecía, los seres vivientes, los ancianos y la multitud de ángeles hicieron lo que es de esperarse; 9,12-13. El Cordero había cumplido la profecía y culminado su rol dentro de la historia de la humanidad. La redención gloriosa y definitiva de Dios está a punto de comenzar.

En pocas palabras, el sacrificio y la muerte de Cristo a favor y en lugar de los pecadores lo hizo digno de tomar el rollo; 1 Corintios 6:20, 7:23, 1 Pedro 1:18-19.

Esta doxología que se cita en el pasaje de Apocalipsis registra siete cualidades intrínsecas de Dios y del Cordero que demandan nuestra exaltación, por el tipo de Ser son, por eso nuestra suma reverencia y honor es cualitativa, no cuantitativa. Y
 es aquí donde el Espíritu Santo realizó debidamente su rol y misión para con nosotros.

Adoramos lo que nos es revelado divininamente. Por lo tanto, el Espíritu Santo es pieza fundamental para el correcto entender de una alabanza, gloria, honra y adoración dirigida, ya que Él transforma gloriosamente a los creyentes a la imagen de Cristo y los convierte en el templo de Dios: 2 Corintios 3:18, 1 Corintios 3:161 Pedro 1:2.

El Espíritu Santo es indudablemente esencial dentro del rol en el cual fue convocado desde un inicio, no de otro que jamás pretendió serlo.

En conclusión, después de haber analizado adecuadamente cada cuadro circunstancial, hemos notado los errores gravisimos que esta objeción asume, derribándose poco a poco, pasando a ser algo insustancial.

El Espíritu Santo no busca reverencia, adoración u alabanza para ser considerado Dios ontológicamente, ya que Él es perfectamente Dios sin necesidad de alguna cosa externa, lo cual es una evidencia de la suficiencia en sí mismo como Ser que posee divinidad, es decir; es Dios.

Apelar a lo contrario, como lo presentó la objeción, arguyendo que necesita alabanza y adoración para ser considerado "Dios", sería es caer en una pésima reflexión que carece de estudio teológico bíblico y filosófico, ya que está involucrando algo que el Espíritu Santo no busco ni fue presentado con ese propósito. Si admitimos esto, estamos cayendo en una falla monumental, ya que la objeción asume que el Espíritu Santo "necesite algo externo" para que sea "Espíritu Santo". Es decir, la premisa intuye que depende de algo fuera de Él para que exista debidamente como Dios, como la adoración y la alabanza, cuando evocar esto es un tiro por la culata, ya que se le puede devolver la misma objeción

¿Cómo el Padre puede ser Dios debidamente desde la eternidad, si es que no había ser alguno que lo alabaré u adorare?

Lo que se evidencia entonces es una carga insignificante y rebuscada puesta por el que realiza la objeción, basado en algún tipo de sesgo, para tratar de "desmentir" algo que ni siquiera avala las Escrituras. En pocas palabras, es patético.
Lo único cierto que evidencia es su ignorancia en cuanto a la escolaridad teológica.


Objeción Seis

Esta objeción esta puesta bajo el poder el poder absoluto (omnipotencia) de Dios.

Si en la divinidad de Dios hay tres personas, entonces no es digno de adoración ni de nada.
Si Dios fuera tres personas no debería existir, ya que si es tan grande como las Escrituras lo muestran, no necesitaría de otro para cumplir su propósito, ya que necesitó a Jesús para salvar a su pueblo y al Espíritu para que naciese Jesús, nescesito ayuda.
¿No que todo lo puede? Y según la Trinidad necesito ayuda, entonces no es digno de que dobleguemos rodillas ante él.

Veamos.
Aunque esta objeción desde primera vista es demasiado infantil, así que la responderemos brevemente.

Más que una objeción, esto es un capricho con apariencia de "objeción", cayendo en falacia tras falacia.

En primera instancia, la "objeción" mal entiende la Trinidad, y por consiguiente arma un espanta pajaros el cual destruirá.
No hay tal cosa como "en la divinidad de Dios hay tres personas", afirmar esto es poner sobre la mesa el concepto del triteísmo y el parcialismo, algo que la doctrina ortodoxa de la Trinidad descarta completamente.

En la Trinidad no hay personas divinas por separado, ni mucho menos "partes" de la divinidad de Dios, cosa que asume esta "objeción". Por ende, esto queda como una mala didáxis de lo que declara la Trinidad.

Segundo, la "objeción" hace una caricatura de lo que es el orden administrativo del corpus Trinitario, suponiendo que Dios necesita o depende ontológicamente del Hijo y del Espíritu Santo para cumplir su propósito con la humanidad, haciéndolo notar como un Ser insuficiente, que recurre a las dos personas como "socorro desesperado", y por lo tanto no debería de existir.

Esto evidentemente no es asi.
La existencia de Dios no está puesta bajo el contexto sobre si es Trino o no, esto es una petición de principio muy infantil.
Dado que Dios es Acto Puro, es decir; no tiene potencialidades en su Ser, lo que Él Es (naturaleza) lo Es en manera perfectísima y plena. Por lo tanto Dios es absolutamente completo y no depende de nada ni de nadie para "hacer" y "existir", por el Tipo de Ser que Es. De esta manera, la esencia de Dios es plena y simple, por lo que no necesita de alguien externo a el para ser lo que Es, ni tampoco es un ser compuesto, que se forme a traves de una dependencia, necesidad, requerimiento o urgencia en cuanto a su esencia. Por ende, la Trinidad no surge de una insuficiencia, escasez, limitación o carencia, sino que es propio de la naturaleza y esencia de Dios ser trino.

Así que la "objeción' comete otro grave error en cuanto a la naturaleza de Dios, y con esta respuesta, que abarca en sumo la cuestión, responde a las peticiones que presentó consecutivamente.

Tercero, y por último, ya que establecimos correctamente la naturaleza del Ser Supremo, el hecho que Dios sea Trino eternamente, es porque su esencia no es contradictoria con que sea eternamente Trino. Es decir, puesto que la esencia de Dios se fundamenta en su simplicidad, lo que Él Es, lo es en Unidad y Plenitud, no es compuesto, por consiguiente cada persona es idéntica a la Esencia, por lo que son Uno, y Dios es unidad en naturaleza, de ahí que Dios sea eternamente Trino no es contradictoria ni evidencia un déficit en su naturaleza.
Así que lo que sé desarrolla en la historia de la humanidad en cuanto a la encarnación del Hijo y el rol del Espíritu Santo para con la iglesia, que son los creyentes, no declara una falta de poder o insatisfacción en lo que Dios es y hace, más bien establece como fundamento el co-accionar unánime administrativo de las tres personas de la Trinidad para con la creación, por lo que 
es esencial para la redención que Dios sea Trino, de esa manera se completa eficazmente lo que el ha establecido para salvar a su pueblo, y que toda rodilla ha de doblegarse ante El.

En conclusión, la Trinidad no crea problemas, sino los resuelve.


Objeción Siete

Esta objeción esta puesta bajo la simplicidad divina.

Los teístas trinitarios afirman una multiplicidad en Dios de tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Por lo tanto, parece que Dios no puede ser absolutamente uno, o de lo contrario no podría ser también tres personas, porque si las personas son realmente diferentes, entonces Dios no puede ser absolutamente igual, y si no son realmente distintas, pero solo en nuestra mente, luego sigue el modalismo o sabelianismo y no el trinitarianismo.

Pues veamos

Lo primero que debe notarse sobre esta objeción es que confunde persona y
esencia: la simplicidad se refiere solo a la esencia de Dios.

Claramente, la visión ortodoxa de la Trinidad tiene una pluralidad de personas dentro de la unidad de una esencia.

Los primeros credos tuvieron mucho cuidado en distinguir a las personas en la Deidad sin dividir Su esencia.

Como señaló Aquino, en referencia a la esencia divina, cada persona es idéntica a la esencia. Pero con respecto a los demás, cada persona es mutuamente distinta y no está unida con las otras. Por lo tanto, la Trinidad y la simplicidad no son contradictorias.

Los teístas clásicos no niegan las relaciones en Dios, porque las relaciones realmente existen en él. Aun así, las distinciones en Dios no son según la esencia, sino según lo que es relativo, es decir, a la personalidad.

Dios es esencialmente uno pero relacionalmente tres. Por lo tanto, la relación en Dios no implica composición
Aquino, ST , la.28: 3. 


Objeción Ocho






Objeción Nueve

Esta objeción esta basada en la identidad de las personas de la Trinidad

Se objeta que todas las cosas idénticas a las mismas son idénticas entre sí. Por ejemplo, si A es idéntico a B, y C es idéntico a B, entonces A debe ser idéntico a C.
Todos los miembros de la Deidad son idénticos a la misma cosa, es decir, la esencia de Dios. Por lo tanto, parece seguir que todos los miembros de la Trinidad son idénticos entre sí.

Analicemos bien esto.

Primero, ningún trinitario querría hacer este reclamo, porque niega la pluralidad de personas en Dios. Es, de hecho, la proposición hecha por los herejes sabellianos.

Segundo, Tomás de Aquino respondió a esta misma objeción en su Summa Theologica - la.28, 4. Citando a Aristóteles, notó que esta objeción solo dice dónde hay identidad entre objeto y significado. Pero tal no es el caso en Dios, ya que si bien la paternidad y la maternidad en realidad se refieren a la misma cosa, esencia, su
significado implica relaciones opuestas.

Tercero, Dios puede ser uno y tener dos o más relaciones, en la forma en que hay un mismo camino entre dos ciudades diferentes. La relación entre Padre e Hijo es la misma relación, sin embargo, Padre e Hijo no son lo mismo: Son personas diferentes dentro del mismo Dios.

Del mismo modo, un ejemplo claro es la forma de una figura geométrica, el triángulo.

Un triángulo es uno, y el mismo triángulo tiene tres esquinas: esto no destruye la unidad de la naturaleza de un triángulo, ni tampoco
esta unidad elimina sus tres esquinas.

De esta manera se entiende, de forma muy ligera, lo que ocurre con la Trinidad en cuanto a su subsistencia.


Objeción Diez

Esta objeción esta puesta en la definición tradicional de persona.

La definición tradicional de persona incluye aquello que tiene mente, sentimientos y voluntad. Sin embargo, en esta definición, uno no podría distinguir las dos naturalezas de Cristo, ya que cada naturaleza tiene una mente propia. Por ejemplo, la naturaleza divina de Jesús lo sabía todo, pero la mente humana de Cristo era limitada, a lo que técnicamente se le llama hipóstasis.
Si "persona" incluye la mente,
¿cómo podemos distinguir dos mentes, y voluntades, diferentes en Cristo, una mente infinita y la otra finita?

En respuesta a esto debemos tener en claro algo.

La definición “tradicional” de persona solo habla del poder que tiene en virtud de la naturaleza en la que participa.

El núcleo de la personalidad es un "quién"
o un "yo": un sujeto. Pero no hay “personas desnudas; en el sentido en que cada persona tiene una naturaleza, y en el caso único de Cristo, Él tiene dos naturalezas.

Entonces, la "personase define por las características o facultades que posee: mente, emoción y voluntad. Pero la persona misma no es estas características; él simplemente las posee o tiene aquellos.

Es más, existe una diferencia entre tener las facultades del intelecto, y una naturaleza que contiene el contenido que posee el intelecto particular.

En resumen, una misma persona, en el sentido de "yo" o "quién", la cual se refiere a la "entidad hipostática", puede tener dos naturalezas diferentes a través de las cuales opera.

Y algo interesante para acotar aqui es que, incluso una misma persona, en el sentido de poseer las facultades intelectuales, emotivas y volitivas, puede tener dos naturalezas diferentes a través de las cuales actúa, en el contexto de que puede tener diferentes formas de operar y tomar decisiones, aunque siga siendo la misma persona con las mismas facultades intelectuales, emocionales y volitivas, ya que esto no tiene que ver con el contenido que estas naturalezas pueden poseer.

No tienen necesariamente que estar relacionadas con el contenido que la persona posee, es decir, con sus conocimientos, habilidades o experiencias.

En otras palabras, una persona puede tener diferentes formas de actuar o tomar decisiones sin que esto tenga que ver necesariamente con lo que sabe o ha vivido. De esta manera, la toma de acciones en la persona de Jesús no es contradictoria, ya que ninguna de estas aplasta u opaca la naturaleza esencial de Jesús.

Y extendiendo aun más esto, por ejemplo, una mente infinita tiene más contenido que una mente finita, aunque la misma "persona", entendida como poseedora de la facultad del intelecto, puede tener dos mentes diferentes, una finita y otra infinita en contenido.

Esto señala que una misma "persona", es decir, alguien que posee la facultad de intelecto, puede tener dos mentes diferentes: una finita y otra infinita en contenido.

Esto ilustra de manera retórica que una persona puede tener diferentes niveles de capacidad cognitiva o conocimiento en diferentes áreas. En otras palabras, la misma persona puede tener una mente limitada en ciertos aspectos, pero también una mente excepcionalmente brillante en otros.


Bueno, hemos visto como a lo largo de este artículo, como la doctrina de la Santísima Trinidad ha sido objetada por numerosas personas a los largo de los años, y que lamentablemente siguen manteniendo algunos grupos.

Esto solo ha sido una pequeña excursión por estas aberraciones bíblicas y objeciones filosóficas en cuanto a la doctrina de la Trinidad, y que obviamente tienen respuesta.

Cabe recalcar que cada vez saldrán más, tratando de desacreditar y derrumbar este fundamento, pero no hay que desanimarse, ya que a pesar de ser obstinados en lo mismo, nunca lo han logrado,  ni lo lograrán.

La Gloria sea para Dios.


By: Soto Galvez, Pablo

Acotación especial de:
Systematic Theology - Norman L. Geisler

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